sábado, 8 de octubre de 2011

La historia del ADN


Si bien el período entre principios de siglo y la Segunda Guerra Mundial (1900 a 1940) ha sido considerado la edad de oro de la genética, los científicos aún no habían determinado que, en el ADN y no en las proteínas, se encontraba el material hereditario. Sin embargo en esa época se realizaron muchos descubrimientos genéticos y se estableció la relación entre genética y evolución.
El ADN fue aislado por Friedrich Miescher en 1869 de esperma de salmón  y de pus de heridas abiertas. Dado que la encontró solamente en los núcleos, Miescher denominó a este compuesto nucleína.("Se levantaba en pleno invierno a las 4 y se iba a orillas del Rhin con su ayudante para pescar. Luego, procedía a la extracción de nucleína en un laboratorio abierto a todos  los vientos, donde la temperatura rondaba los 2 °C. Una temperatura demasiado elevada habría impedido manipular la nucleína..." ***) 
 A posteriori se lo cambió a ácido nucleico y por último a ácido desoxirribonucleico (ADN).
Robert Feulgen, en 1914, describió un método para revelar por tinción el ADN, basado en el colorante fucsina. Se encontró, utilizando este método, la presencia de ADN en el núcleo de todas las células eucariotas, específicamente en los cromosomas.
Durante los años 20, el bioquímico P.A. Levene analizó los componentes del ADN. Encontró que contenía cuatro bases nitrogenadas: citosina, timina, adenina, y guanina; el azúcar desoxirribosa; y un grupo fosfato.
El concluyó:
  1. que la unidad básica (nucleótido) estaba compuesta de una base pegada a un azúcar y que el fosfato también estaba pegado al azúcar y 
  2.  lamentablemente también concluyó erróneamente que las bases estaban en cantidades iguales y, que un tetranucleótido era la unidad repetitiva de la molécula.
Sin embargo queda su idea de la estructura del nucleótido el cual es realmente la unidad fundamental (monómero) del ácido nucleico (polímero).
Existen cuatro nucleótidos que integran el ADN: uno con citosina (C), uno con guanina (G), uno con adenina (A), y uno con timina (T), 

Imagen modificada  de http://www.ncbi.nlm.nih.gov/ 

Aqui se muestran 3 de ellos en su forma "activa", como trifosfatos, antes de entrar en la molécula de ADN, recuerde que el nucleótido allí tiene un solo fosfato.


Los beneficios del tetris para el cerebro, mejora habilidades de la memoria


Según un reciente estudio realizado por un grupo de científicos de la Mind Research Network - Red de Investigación de la Mente - muestra que jugar al clásico y popular juego del Tetris es beneficioso para nuestro cerebro, mejorando las habilidades mentales …

El estudio se realizo durante tres meses sobre un grupo de adolescentes y los resultados mostraron una mayor eficiencia cerebral (zonas azules) en áreas del cerebro vinculadas con el pensamiento crítico, el procesamiento del lenguaje y la planificación de movimientos coordinados, además de un aumento significativo de la materia gris de áreas motoras (zonas en rojo) en los cerebros de los sujetos de la investigación … En concreto, el Tetris aumenta la actividad cerebral, mejorando la coordinación de la información visual, táctil y auditiva ...


La conclusión y utilidad de este descubrimiento evidencia que determinados juegos pueden ayudar a mantener la mente activa, mejorando el deterioro mental producido por el envejecimiento ... así que ya sabes si tienes un rato ... Aquí puedes jugar al Tetris ...

¿cual es la capacidad de memoria del cerebro humano?


Paul Reber, profesor de psicología en la Universidad Northwestern, respondio a esta curiosa pregunta planteada por Scientific American:

El cerebro humano está formado por unos mil millones de neuronas,  cada neurona forma alrededor de 1.000 conexiones con otras neuronas, que ascienden a más de un billón de conexiones ... Si cada neurona sólo puede ayudar a almacenar un solo recuerdo, la falta de espacio sería un problema ... podríamos tener sólo unos cuantos gigabytes de espacio de almacenamiento, similar al espacio en un iPod o una unidad flash USB ...

Sin embargo, las neuronas se combinan para que cada una pueda procesar muchos recuerdos a la vez, aumentando de manera exponencial la capacidad de memorizar del cerebro, pudiendo llegar a almacenar una cifra cercana a 2,5 petabytes (o un millón de gigabytes) ... Como ejemplo físico de nuestra alta capacidad de almacenamiento, si nuestro cerebro funcionara como un grabador de vídeo, 2,5 petabytes serían suficientes para grabar o visualizar tres millones de horas de programas de televisión ... o lo que es lo mismo, podríamos dejar nuestro televisor (o cerebro) en funcionamiento continuo durante más de 300 años para agotar toda su capacidad de almacenamiento ...

… eso sí, teoricamente …, en la práctica cada cerebro es diferente, almacenando y distribuyendo la información según nuestras propias capacidades personales …